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Primera encíclica de Francisco: la fe es un bien para todos, es un bien común
Carta encíclica Lumen Fidei. La


Fuente: http://www.religionenlibertad.com




Descarga el texto completo de Lumenn Fidei aqu?a>



La Santa Sede ha hecho p?co el texto de la enc?ica Lumen Fidei, primera del pontificado de Francisco, que lleva fecha del 29 de junio, festividad de San Pedro y San Pablo. En ella el Papa reconoce la labor de su predecesor, Benedicto XVI, en el contenido mismo del documento: "? ya hab?completado pr?icamente una primera redacci?e esta Carta enc?ica sobre la fe. Se lo agradezco de coraz?, en la fraternidad de Cristo, asumo su precioso trabajo, a?endo al texto algunas aportaciones" afirma.

La enc?ica est?structurada en cuatro cap?los, titulados "Hemos cre? en el amor", "Si no cre?, no comprender?", "Transmito lo que he recibido" y "Dios prepara una ciudad para ellos", remitidos sus t?los a correspondientes expresiones de las Sagradas Escrituras. Y, junto a referencias b?icas, patr?icas y magisteriales, incluye citas a fil?os y escritores cl?cos y modernos (de Dante a T.S. Eliot, pasando por Nietzsche, Rousseau o Wittgenstein) y el planteamiento de algunos debates exeg?cos para precisar el sentido propio de determinados pasajes de la Biblia.

Y, en una prueba de la importante mano en este texto de Joseph Ratzinger -reconocido agustiniano-, la enc?ica personaliza en San Agust? tras exponer la naturaleza de la fe y su relaci?on el amor, este camino en el que "la b?eda de la raz?con su deseo de verdad y claridad, se ha integrado en el horizonte de la fe, del que ha recibido una nueva inteligencia".

Algunos puntos importantes de Lumen Fidei

A continuaci?ecogemos diversos pensamientos significativos de Lumen Fidei [La Luz de la Fe],
al tiempo que adjuntamos en PDF el texto completo de la misma.

- "En la ?ca moderna se ha pensado que esa luz [la Fe] pod?bastar para las sociedades antiguas, pero que ya no sirve para los tiempos nuevos, para el hombre adulto, ufano de su raz??do de explorar el futuro de una nueva forma".

- "La fe se ha visto as?omo un salto que damos en el vac? por falta de luz, movidos por un sentimiento ciego; o como una luz subjetiva, capaz quiz?e enardecer el coraz?de dar consuelo privado, pero que no se puede proponer a los dem?como luz objetiva y com?ara alumbrar el camino"

- "El hombre ha renunciado a la b?eda de una luz grande, de una verdad grande, y se ha contentado con peque?luces que alumbran el instante fugaz, pero que son incapaces de abrir el camino".

- "La caracter?ica propia de la luz de la fe es la capacidad de iluminar toda la existencia del hombre. Porque una luz tan potente no puede provenir de nosotros mismos; ha de venir de una fuente m?primordial, tiene que venir, en definitiva, de Dios".

- "La fe, que recibimos de Dios como don sobrenatural, se presenta como luz en el sendero, que orienta nuestro camino en el tiempo. Por una parte, procede del pasado; es la luz de una memoria fundante, la memoria de la vida de Jes?donde su amor se ha manifestado totalmente fiable, capaz de vencer a la muerte. Pero, al mismo tiempo, como Jes?a resucitado y nos atrae m?all?e la muerte, la fe es luz que viene del futuro".

- "En la fe, don de Dios, virtud sobrenatural infusa por ? reconocemos que se nos ha dado un gran Amor, que se nos ha dirigido una Palabra buena, y que, si acogemos esta Palabra, que es Jesucristo, Palabra encarnada, el Esp?tu Santo nos transforma, ilumina nuestro camino hacia el futuro, y da alas a nuestra esperanza para recorrerlo con alegr? Fe, esperanza y caridad, en admirable urdimbre, constituyen el dinamismo de la existencia cristiana hacia la comuni?lena con Dios".

- "En la contemplaci?e la muerte de Jes?la fe se refuerza y recibe una luz resplandeciente, cuando se revela como fe en su amor indefectible por nosotros, que es capaz de llegar hasta la muerte para salvarnos. En este amor, que no se ha sustra? a la muerte para manifestar cu?o me ama, es posible creer; su totalidad vence cualquier suspicacia y nos permite confiarnos plenamente en Cristo".

- "La importancia de la relaci?ersonal con Jes?ediante la fe queda reflejada en los diversos usos que hace San Juan del verbo credere. «Creemos a» Jes?uando aceptamos su Palabra, su testimonio, porque ?es veraz (cf. Jn 6,30). «Creemos en» Jes?uando lo acogemos personalmente en nuestra vida y nos confiamos a ? uni?onos a ?mediante el amor y sigui?olo a lo largo del camino (cf. Jn 2,11; 6,47; 12,44)".

- "La salvaci?omienza con la apertura a algo que nos precede, a un don originario que afirma la vida y protege la existencia. S?abri?onos a este origen y reconoci?olo, es posible ser transformados, dejando que la salvaci?bre en nosotros y haga fecunda la vida, llena de buenos frutos."

- "La nueva l?a de la fe est?entrada en Cristo. La fe en Cristo nos salva porque en ?la vida se abre radicalmente a un Amor que nos precede y nos transforma desde dentro, que obra en nosotros y con nosotros".

- "La fe sabe que Dios se ha hecho muy cercano a nosotros, que Cristo se nos ha dado como un gran don que nos transforma interiormente, que habita en nosotros, y as?os da la luz que ilumina el origen y el final de la vida, el arco completo del camino humano".

- "La fe tiene una configuraci?ecesariamente eclesial, se confiesa dentro del cuerpo de Cristo, como comuni?eal de los creyentes. Desde este ?ito eclesial, abre al cristiano individual a todos los hombres".

- "La fe no es algo privado, una concepci?ndividualista, una opini?ubjetiva, sino que nace de la escucha y est?estinada a pronunciarse y a convertirse en anuncio".

- "El hombre tiene necesidad de conocimiento, tiene necesidad de verdad, porque sin ella no puede subsistir, no va adelante. La fe, sin verdad, no salva, no da seguridad a nuestros pasos. Se queda en una bella f?la, proyecci?e nuestros deseos de felicidad, algo que nos satisface ?amente en la medida en que queramos hacernos una ilusi?O bien se reduce a un sentimiento hermoso que consuela y entusiasma, pero dependiendo de los cambios en nuestro estado de ?mo o de la situaci?e los tiempos, e incapaz de dar continuidad al camino de la vida".

- “Recuperar la conexi?e la fe con la verdad es hoy aun m?necesario, precisamente por la crisis de verdad en que nos encontramos. En la cultura contempor?a se tiende a menudo a aceptar como verdad s?la verdad tecnol?a: es verdad aquello que el hombre consigue construir y medir con su ciencia; es verdad porque funciona y as?ace m?c?a y f?l la vida. Hoy parece que ?a es la ?a verdad cierta, la ?a que se puede compartir con otros, la ?a sobre la que es posible debatir y comprometerse juntos. Por otra parte, estar? despu?las verdades del individuo, que consisten en la autenticidad con lo que cada uno siente dentro de s?v?das s?para uno mismo, y que no se pueden proponer a los dem?con la pretensi?e contribuir al bien com?La verdad grande, la verdad que explica la vida personal y social en su conjunto, es vista con sospecha.”

- “La fe transforma toda la persona, precisamente porque la fe se abre al amor. Esta interacci?e la fe con el amor nos permite comprender el tipo de conocimiento propio de la fe, su fuerza de convicci?su capacidad de iluminar nuestros pasos.”

- “El hombre moderno cree que la cuesti?el amor tiene poco que ver con la verdad. El amor se concibe hoy como una experiencia que pertenece al mundo de los sentimientos volubles y no a la verdad.”

- “S?en cuanto est?undado en la verdad, el amor puede perdurar en el tiempo, superar la fugacidad del instante y permanecer firme para dar consistencia a un camino en com?(...) Sin verdad, el amor no puede ofrecer un v?ulo s?o, no consigue llevar al «yo» m?all?e su aislamiento, ni librarlo de la fugacidad del instante para edificar la vida y dar fruto.”

- “Si el amor necesita la verdad, tambi?la verdad tiene necesidad del amor. Amor y verdad no se pueden separar. Sin amor, la verdad se vuelve fr? impersonal, opresiva para la vida concreta de la persona.”

- “La conexi?ntre el ver y el escuchar, como ?nos de conocimiento de la fe, aparece con toda claridad en el Evangelio de San Juan. Para el cuarto Evangelio, creer es escuchar y, al mismo tiempo, ver."

- “¿C?se llega a esta s?esis entre el o?y el ver? Lo hace posible la persona concreta de Jes?que se puede ver y o? ? es la Palabra hecha carne, cuya gloria hemos contemplado (cf. Jn 1,14). La luz de la fe es la de un Rostro en el que se ve al Padre.”

- “Solamente as?mediante la encarnaci?compartiendo nuestra humanidad, el conocimiento propio del amor pod?llegar a plenitud. En efecto, la luz del amor se enciende cuando somos tocados en el coraz?acogiendo la presencia interior del amado, que nos permite reconocer su misterio. (...) Con su encarnaci?con su venida entre nosotros, Jes?os ha tocado y, a trav?de los sacramentos, tambi?hoy nos toca; de este modo, transformando nuestro coraz?nos ha permitido y nos sigue permitiendo reconocerlo y confesarlo como Hijo de Dios.”

- “A menudo la verdad queda hoy reducida a la autenticidad subjetiva del individuo, v?da s?para la vida de cada uno. Una verdad com?os da miedo, porque la identificamos con la imposici?ntransigente de los totalitarismos. Sin embargo, si es la verdad del amor, si es la verdad que se desvela en el encuentro personal con el Otro y con los otros, entonces se libera de su clausura en el ?ito privado para formar parte del bien com?

- "La verdad de un amor no se impone con la violencia, no aplasta a la persona. Naciendo del amor puede llegar al coraz?al centro personal de cada hombre. Se ve claro as?ue la fe no es intransigente, sino que crece en la convivencia que respeta al otro. El creyente no es arrogante; al contrario, la verdad le hace humilde, sabiendo que, m?que poseerla ? es ella la que le abraza y le posee. En lugar de hacernos intolerantes, la seguridad de la fe nos pone en camino y hace posible el testimonio y el di?go con todos.”

- “La teolog?participa en la forma eclesial de la fe; su luz es la luz del sujeto creyente que es la Iglesia. Esto requiere, por una parte, que la teolog?est?l servicio de la fe de los cristianos, se ocupe humildemente de custodiar y profundizar la fe de todos, especialmente la de los sencillos. Por otra parte, la teolog? puesto que vive de la fe, no puede considerar el Magisterio del Papa y de los Obispos en comuni?on ?como algo extr?eco, un l?te a su libertad, sino al contrario, como un momento interno, constitutivo, en cuanto el Magisterio asegura el contacto con la fuente originaria, y ofrece, por tanto, la certeza de beber en la Palabra de Dios en su integridad.”

- “Puesto que la fe nace de un encuentro que se produce en la historia e ilumina el camino a lo largo del tiempo, tiene necesidad de transmitirse a trav?de los siglos. Y mediante una cadena ininterrumpida de testimonios llega a nosotros el rostro de Jes?

- “Es imposible creer cada uno por su cuenta. La fe no es ?amente una opci?ndividual que se hace en la intimidad del creyente, no es una relaci?xclusiva entre el «yo» del fiel y el «T?ivino, entre un sujeto aut?o y Dios. Por su misma naturaleza, se abre al «nosotros», se da siempre dentro de la comuni?e la Iglesia.”

- “La Iglesia, como toda familia, transmite a sus hijos el contenido de su memoria. ¿C?hacerlo de manera que nada se pierda y, m?bien, todo se profundice cada vez m?en el patrimonio de la fe? Mediante la tradici?post?a, conservada en la Iglesia con la asistencia del Esp?tu Santo, tenemos un contacto vivo con la memoria fundante."

- "Para transmitir esta riqueza hay un medio particular, que pone en juego a toda la persona, cuerpo, esp?tu, interioridad y relaciones. Este medio son los sacramentos, celebrados en la liturgia de la Iglesia. En ellos se comunica una memoria encarnada, ligada a los tiempos y lugares de la vida, asociada a todos los sentidos; implican a la persona, como miembro de un sujeto vivo, de un tejido de relaciones comunitarias.”

- "La transmisi?e la fe se realiza en primer lugar mediante el bautismo".

- "La naturaleza sacramental de la fe alcanza su m?ma expresi?n la eucarist? que es el precioso alimento para la fe, el encuentro con Cristo presente realmente".

- "En la celebraci?e los sacramentos, la Iglesia transmite su memoria, en particular mediante la profesi?e fe. ?ta no consiste s?en asentir a un conjunto de verdades abstractas. Antes bien, en la confesi?e fe, toda la vida se pone en camino hacia la comuni?lena con el Dios vivo. Podemos decir que en el Credo el creyente es invitado a entrar en el misterio que profesa y a dejarse transformar por lo que profesa.“

- “Otros dos elementos son esenciales en la transmisi?iel de la memoria de la Iglesia. En primer lugar, la oraci?el Se? el Padrenuestro. En ella, el cristiano aprende a compartir la misma experiencia espiritual de Cristo y comienza a ver con los ojos de Cristo. A partir de aquel que es luz de luz, del Hijo Unig?to del Padre, tambi?nosotros conocemos a Dios y podemos encender en los dem?el deseo de acercarse a ?”

- “Adem? es tambi?importante la conexi?ntre la fe y el dec?go. La fe, como hemos dicho, se presenta como un camino, una v?a recorrer, que se abre en el encuentro con el Dios vivo. Por eso, a la luz de la fe, de la confianza total en el Dios Salvador, el dec?go adquiere su verdad m?profunda, contenida en las palabras que introducen los diez mandamientos: «Yo soy el Se? tu Dios, que te saqu?e la tierra de Egipto» (Ex 20,2).“

- “He tocado as?os cuatro elementos que contienen el tesoro de memoria que la Iglesia transmite: la confesi?e fe, la celebraci?e los sacramentos, el camino del dec?go, la oraci?La catequesis de la Iglesia se ha organizado en torno a ellos, incluido el Catecismo de la Iglesia Cat?a".

- “Como servicio a la unidad de la fe y a su transmisi?ntegra, el Se?ha dado a la Iglesia el don de la sucesi?post?a. Por medio de ella, la continuidad de la memoria de la Iglesia est?arantizada y es posible beber con seguridad en la fuente pura de la que mana la fe".

- “La luz de la fe permite valorar la riqueza de las relaciones humanas, su capacidad de mantenerse, de ser fiables, de enriquecer la vida com?La fe no aparta del mundo ni es ajena a los afanes concretos de los hombres de nuestro tiempo".

- "Sin un amor fiable, nada podr?mantener verdaderamente unidos a los hombres. (...) La fe permite comprender la arquitectura de las relaciones humanas, porque capta su fundamento ?mo y su destino definitivo en Dios, en su amor, y as?lumina el arte de la edificaci?contribuyendo al bien com?S?la fe es un bien para todos, es un bien com?su luz no luce s?dentro de la Iglesia ni sirve ?amente para construir una ciudad eterna en el m?all?nos ayuda a edificar nuestras sociedades, para que avancen hacia el futuro con esperanza".

- “En la familia, la fe est?resente en todas las etapas de la vida, comenzando por la infancia: los ni?aprenden a fiarse del amor de sus padres. Por eso, es importante que los padres cultiven pr?icas comunes de fe en la familia, que acompa?el crecimiento en la fe de los hijos.”

- “Asimilada y profundizada en la familia, la fe ilumina todas las relaciones sociales. Como experiencia de la paternidad y de la misericordia de Dios, se expande en un camino fraterno. En la «modernidad» se ha intentado construir la fraternidad universal entre los hombres fund?ose sobre la igualdad. Poco a poco, sin embargo, hemos comprendido que esta fraternidad, sin referencia a un Padre com?omo fundamento ?mo, no logra subsistir. Es necesario volver a la verdadera ra?de la fraternidad."

- “¡Cu?os beneficios ha aportado la mirada de la fe a la ciudad de los hombres para contribuir a su vida com?Gracias a la fe, hemos descubierto la dignidad ?a de cada persona, que no era tan evidente en el mundo antiguo.”

- “La fe, adem? revel?onos el amor de Dios, nos hace respetar m?la naturaleza, pues nos hace reconocer en ella una gram?ca escrita por ?y una morada que nos ha confiado para cultivarla y salvaguardarla; nos invita a buscar modelos de desarrollo que no se basen s?en la utilidad y el provecho, sino que consideren la creaci?omo un don del que todos somos deudores; nos ense? identificar formas de gobierno justas, reconociendo que la autoridad viene de Dios para estar al servicio del bien com?

- "La fe afirma tambi?la posibilidad del perd?que muchas veces necesita tiempo, esfuerzo, paciencia y compromiso; perd?osible cuando se descubre que el bien es siempre m?originario y m?fuerte que el mal, que la palabra con la que Dios afirma nuestra vida es m?profunda que todas nuestras negaciones.”

- "El cristiano sabe que siempre habr?ufrimiento, pero que le puede dar sentido, puede convertirlo en acto de amor, de entrega confiada en las manos de Dios, que no nos abandona y, de este modo, puede constituir una etapa de crecimiento en la fe y en el amor. Viendo la uni?e Cristo con el Padre, incluso en el momento de mayor sufrimiento en la cruz (cf. Mc 15,34), el cristiano aprende a participar en la misma mirada de Cristo."

- "Incluso la muerte queda iluminada y puede ser vivida como la ?ma llamada de la fe, el ?mo «Sal de tu tierra», el ?mo «Ven», pronunciado por el Padre, en cuyas manos nos ponemos con la confianza de que nos sostendr?ncluso en el paso definitivo."







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