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La Tilma Viviente Del Santuario de Guadalupe
Historia del Santuario


Por: Ignacio Sandoval, Sra. Julieta Delgadillo, P. Lino Otero | Fuente: catholic.net



Tan intrincados y coloridos como los hilos de una tilma, son los entrelazados hilos que componen la bella historia del Santuario de Nuestra Seora de Guadalupe en Sacramento, California. Estos hilos están tejidos con gran cuidado como una obra maestra aún en proceso de desarrollo por las manos maestras de los que fueron y son los actuales pastores. Sin mencionar las generaciones de feligreses que con su aporte y contribuciones han sido la fuerza viva que bajo el tutelaje Divino han hecho del Santuario de Nuestra Seora de Guadalupe un verdadero hogar para los Hispanos. Es un bello hogar que como una tilma viviente representa la fe y la esperanza de todas las generaciones Hispanas que se acogen bajo su cálida protección. Por esto, el santuario se puede considerar como un milagro moderno.

Como todas las maravillosas obras de Dios, los comienzos del santuario fueron muy humildes pero divinamente dirigidos con gran sabiduría. Originalmente, el primer templo fue consagrado el 16 de Abril de 1945 en el recinto construido por la familia Crocker en las calles 3ra y O. El primer capellán, el Padre Carl Williams, estuvo encargado del templo hasta 1950 cuando fue reemplazado por el Padre Anthony V. Maio. Después, bajo la aprobación del entonces obispo Joseph T. Mcgucken, el Padre Maio dirigió la construcción de lo que fuera la capilla de Nuestra Seora de Guadalupe en el actual lugar de la calle T. Con muchos esfuerzos y sacrificios finalmente se consagró la obra el 12 de Diciembre de 1958 por manos del mismo obispo Mcgucken y el Cardenal Miguel Darío Miranda, quien era el arzobispo primado de México. Al principio, la obra sirvió como una extensión de la Catedral Del Santísimo Sacramento en forma de capilla/misión dedicada especialmente a atender la formación religiosa del pueblo Hispano. Los encargados de este esfuerzo eran el mismo Padre Maio y el Padre Eugene Lucas.

En la primera de muchas etapas de crecimiento y cambio tanto para la capilla como para los pastores, el Padre Maio aceptó el cargo de párroco de la Iglesia de Corpus Christi en Tahoe City en el ao de 1963. Su partida fue motivo de tristeza tanto como de esperanza con el nombramiento del nuevo administrador el Padre Keith Kenny.
La década de los sesenta fue un tiempo de inmenso cambio social ya que la lucha por la igualdad y por el respeto social del pueblo Hispano en los Estados Unidos llegó a un momento decisivo. Como siempre, Dios mostró su presencia y su divina misericordia durante estos tiempos de angustia e incertidumbre a través de la capilla de Guadalupe y sus pastores.

Una de tantas luchas en que la capilla estuvo a la vanguardia por la justicia, fue la lucha de la representación sindical de los trabajadores del campo. En 1966 Cesar Chávez, uno de los pioneros por la lucha de la igualdad laboral, organizó una marcha masiva desde la cuidad de Delano (a más de trescientos kilómetros al sureste de Sacramento) compuesta por miles de trabajadores del campo y otros simpatizantes. El objetivo de la marcha era llamar la atención pública por las condiciones de vida de los campesinos e iniciar una huelga en contra de la industria agrícola por los abusos laborales. Cuando el grupo de manifestantes llegó caminando a Sacramento días después de su partida desde Delano, el pueblo Hispano abrió la puerta de sus hogares para dar alojamiento a los cansados delegados de la marcha. A la vez unieron sus corazones y sus esfuerzos para apoyar esta noble causa. Esta marcha por la justicia finalmente culminó en la capilla de Guadalupe. La cruz y el cirio que alumbró el camino a los peregrinos por la justicia, fue entregada al obispo Bell como muestra de fe colectiva y esperanza por una vida mejor. No sería la última vez que la capilla brillara como un cirio en la oscuridad de la desesperación de la causa del pueblo Hispano. Por eso, la humilde capilla llegó a ser reconocida internacionalmente. En 1968 el Papa Pablo VI otorgó un bello obsequio a la Basílica de Nuestra Seora de Guadalupe en México. El obsequio era una bella rosa de oro de 24 kilates montada sobre un pedestal de mármol que llevaba el emblema del Vaticano en una placa conmemorativa. Como muestra de lo importante de este acontecimiento, la capilla de Guadalupe en Sacramento fue elegida para recibir una réplica del precioso galardón por el Cardenal Arzobispo Miranda de México. Con esta muestra de reconocimiento por el Vaticano y por el Cardenal Miranda, el obispo Alden J. Bell oficialmente concedió el título de parroquia a la entonces capilla de Guadalupe en 1969. Así también el padre Kenny fue elegido como el primer párroco de la nueva parroquia de Nuestra Seora de Guadalupe. El día 12 de Diciembre de 1973, en ocasión de este gran evento para toda la comunidad Hispana, fue ordenado el Padre Jorge Moreno, primer sacerdote Hispano en la diócesis de Sacramento. Por su dedicación a la comunidad, el Padre Moreno sería nombrado párroco en 1975. El Padre Kenny continuaría a ayudar a las necesidades de tantos hispanos que se presentaban diariamente a las puertas de la parroquia.

Como siempre, la mano divina continuaba guiando el crecimiento de esta humilde parroquia. El 10 de Diciembre de 1978, la humilde parroquia llegó a su apogeo con el importante título de "Santuario Nacional". Para el evento de consagración no solo asistieron los fieles feligreses de la parroquia, sino también destacados miembros de la sociedad de California. Entre ellos se encontraba Cesar Chávez, El alcalde Phil Isenberg, la consejal Anne Rudin, el jefe de policía John Kearns, el Obispo Bell, el Arzobispo Mcgucken, el Padre Moreno, el Padre Kenny, el Padre Lucas, el Padre Murphy y Monsgr. Schons. Desde Roma el recién elegido Papa Juan Pablo II mandó su bendición. En sólo veinte aos, la simple capilla terminó convertida en Santuario Nacional con el título de "La Casa de Todos Los Hispanos y México-Americanos del Norte de California". Como muestra del apoyo comunitario, varias familias e individuos se ofrecieron como padrinos y madrinas del nuevo santuario. Hasta el día de hoy, los nombres de estas personas están grabadas en placas conmemorativas del vestíbulo mayor a un lado de la puerta principal.

La lluvia de bendiciones para el pueblo Hispano en Sacramento continuaría. El 4 de Noviembre de 1981, Msgr. Alfonso Gallegos fue ordenado como el primer obispo Hispano de la Diócesis de Sacramento por decreto del Papa Juan Pablo II. Al mismo tiempo, él fue nombrado párroco del Santuario de Nuestra Seora de Guadalupe.

El Obispo Gallegos tenía una fuerza espiritual y un carisma sobrenatural de tal magnitud que se podría decir que era un "imán de almas". Él logró atraer a muchos nuevos feligreses con su acogedora manera de dar la bienvenida a todo mundo. En particular, su ministerio se enfocaba hacia los pobres y marginados, los campesinos, los inmigrantes, los pandilleros, los presos, todas las personas que ante los ojos del hombre no tenían valor social. Para el Obispo Gallegos, ellos eran las más importantes y valiosos. Reconocía la presencia de Cristo en cada una de estas personas. Siempre tenía una cálida sonrisa en su rostro y aún siendo un obispo muy ocupado, siempre tenía tiempo para bendecir a quien se lo pidiera. En poco tiempo el Obispo Gallegos se destacó por su preocupación por el pueblo Hispano de Sacramento. Estaba presente en todos los eventos eclesiásticos y comunitarios de gran importancia para la comunidad Hispana. Además se preocupaba mucho por el santuario. Bajo su cargo se hicieron arreglos al santuario, a la cafetería, al Salón San Esteban, y la Escuela Holy Angels. En 1983 el Obispo Gallegos llegó a la ciudad del Vaticano en Roma donde tuvo la dicha de saludar y conocer personalmente al Papa Juan Pablo II quien lo había elegido como obispo auxiliar en 1981.

Habiendo comenzado con tanta alegría, el ao de 1983 también sería recordado por un evento de gran tragedia y tristeza para toda la comunidad del santuario. El Padre Keith Kenny, primer párroco de la iglesia, falleció a causa de un infarto cardíaco el 20 de Diciembre. La comunidad quedo profundamente sumergida en la tristeza. Pero no pasaría mucho tiempo, ni sería la última vez que la tragedia visitaría la comunidad. Dios en su infinita sabiduría y misericordia se encargó de que su servidor el Obispo Gallegos fuera más eficaz en su labor pastoral intercediendo por las necesidades del pueblo Hispano en Sacramento desde el cielo. El tan querido "Obispo del Pueblo" también pasó a la vida eterna el 6 de Octubre de 1991 por manos de una conductora inatenta que le atropeyó en una autopista. Mientras viajaba el auto del obispo quedó inmóvil en medio de la autopista por un fallo mecánico. Todo un pueblo quedo con el corazon profundamente herido.

Pero Dios no abandonó a su pueblo. El Obispo Ricardo García sería elegido por el Papa Juan Pablo II para tomar el puesto del Obispo Gallegos y así continuar las obras y proyectos pendientes. Durante estos años vendrían muchos cambios para el santuario en forma de nuevos pastores. Entre los nuevos párrocos y asistentes se nombraron al P. Paul Fiero, al P. José Gil, al P. Humberto Gómez, al P. Rodolfo Delgado, al P. Roberto Jaramillo. Cada uno de estos líderes desempeñó un papel muy importante en la comunidad y entregó su tiempo entero para mejorar el santuario y fortalecer la vida espiritual del pueblo Hispano.

En particular, es notable mencionar los tremendos esfuerzos financieros y administrativos del Padre José Gil con los cuales se llegó a recaudar fondos para mejorar el santuario. También se encargó de saldar cuentas que existían desde los días en que se iniciaron las obras de construcción del santuario. Con los nuevos ingresos, se construyó un cuarto especial muy cerca del altar principal donde ambos padres y niños pequeños pueden participar en las misas sin preocuparse por distraer a los demás feligreses. También, se ampliaron y agregaron los recintos de servicios higiénicos, y se instaló un moderno sistema de iluminación para todo el santuario.

El actual párroco fue nombrado por el Obispo William Weigand. Es miembro de la congregación de los Legionarios de Cristo. El P. Salvador Gómez LC, con la ayuda del P. Lino Otero dirige el desarrollo espiritual y administrativo de la comunidad del Santuario de Nuestra Seora de Guadalupe. Son tantos los proyectos aún en desarrollo, pero algunas de las nuevas mejoras al santuario incluyen el arreglo del altar principal, cambio de alfombra de todo el santuario, y el total arreglo del piso Salón San Esteban (para los equipos deportivos juveniles de futsal y basketbol del santuario). Con su labor ha aumentado el número de peregrinaciones al Santuario desde diversas ciudades de California.

La historia del Santuario sigue escribiéndose diariamente. Actualmente cuenta con miles de feligreses que junto con los sacerdotes llevan adelante una infinidad de actividades. Además de los voluntarios para el decoro de las celebraciones eucarísticas, se cuenta con diversos coros musicales, catequistas, y entrenadores deportivos. Además de las celebraciones litúrgicas especiales, cada ao se celebran muchas fechas de importancia para el pueblo Hispano. El 12 de cada mes se le rinde homenaje a Nuestra Seora de Guadalupe con las maanitas y misa como preparación para la importante celebración del día 12 de Diciembre. Se organizan procesiones para la Virgen de San Juan de los Lagos, un gran Kermes anual para los nios, y muchos eventos más. Como el mes de Diciembre es el mes de Nuestra Seora de Guadalupe, se celebra con un gran festival de coros y se invitan a cantantes regionales, nacionales, y internacionales. Esto incluye danzas indígenas con trajes coloridos.

Toda esta colaboración entre feligreses y pastores es un hilo más que se agrega a esta preciosa tilma viviente. Todos estos esfuerzos son un tierno y humilde regalo de agradecimiento que se le da principalmente a nuestro Dios por el inmerecido regalo que otorgó a nuestro pueblo cuando Nuestra Seora de Guadalupe se quedo con nosotros para siempre desde que se imprimió su imagen en el manto de San Juan Diego en 1531 en un valle lejano del Tepeyac. El pueblo Hispano en Sacramento vive eternamente agradecido con nuestro Dios por nuestra Seora de Guadalupe. Por medio de ella y su santuario somos inmerecidamente cubiertos con una lluvia de bendiciones y regalos espirituales. Sea la Voluntad de Nuestro Dios que esta tilma viviente continúe creciendo bajo el Divino tutelaje por medio de los esfuerzos de sus pastores y feligreses.







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