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Un recorrorido por las estanterías de la biblioteca 2008

Un recorrorido por las estanterías de la biblioteca 2008
La realidad es que la literatura sufre un fuerte descenso al llegar a la adolescencia...


Por: José Manuel Mañu | Fuente: Sontushijos.org





Son unas pinceladas que resumen el 2008 desde el punto de vista literario. Como en años anteriores los niveles de edición de obras en castellano se mantiene alto, en torno a los 65.000 títulos, así como los índices de lectura... Sin embargo se producen variaciones en el grupo de lectores habituales: unos se suman y otros se bajan del colectivo. Es un fenómeno nuevo e interesante que analizaremos después.

En literatura infantil, después del protagonismo de Kika Superbruja es Gerónimo Stilton con Regreso a Fantasía y otros muchos títulos, quien ha cogido el relevo; son docenas los libros que tienen como autor-protagonista a este personaje de fantasía. Ahora se suma a la lista su hermano Teo, quien comienza a subir puntos en la lista de los más vendidos. El diseño original de los libros: con palabras en diversos colores, con trazos ondulantes en las líneas, con unas ilustraciones muy trabajadas y con un estilo creativo, se ha acabado convirtiendo en puro producto comercial que acapara las peticiones de los lectores entre los siete y los nueve años.

Siguen a ritmo sostenido los cuentos clásicos variando el estilo de la adaptación y el diseño gráfico. La calidad de la presentación está convirtiendo el libro infantil en un producto caro y de consumo breve. Entre los lectores de 10 a 16 años, se ha producido la casi desaparición del fenómeno Harry Potter, quedando únicamente el último libro entre los leídos. La aparición de Crónicas de Narnia con los distintos títulos y Crónicas de Prydan, hubieran merecido desde el punto de vista literario una mayor duración. Quizás la rápida aparición en cine de algunos de sus títulos ha cortado la lectura de estas series, bien construidas y con calidad literaria y de contenido. La edición de las Crónicas de Spderwick no han logrado cubrir el hueco, quizás por su menor calidad. Algo parecido pasa con la serie de libros de Pierdomenico Baccalario, que captando la atención cada uno de ellos y estableciendo muy bien el paso a la siguiente entrega en un momento decisivo de la trama, no han llegado a convertirse en libros de masas. Entre los lectores de catorce años, además de algunas series que mezclan de manera poco afortunada religión&magia-intriga-aventura, son los escritores consolidados los que mantienen el nivel de ventas. Quizás de escritores extranjeros Eva Ibbtson tiene una calidad superior a Paolini quien no ha logrado asentarse con Eragón.

El vacío producido por la desaparición de Harry Potter ha hecho que lectores en la edad de oro, 11 a 13 años, vayan abandonando la lectura para pasar al uso de tuenti.

No deja de ser digno de estudio que el usuario habitual de Internet se va volviendo un lector de titulares o de textos cortos y que logra con dificultad mantener la atención y el esfuerzo en un texto largo, salvo cuando la motivación es extraordinaria como lo ha sido el fenómeno de la serie de libros de Harry Potter.

No podemos depender de series así para asegurar los hábitos lectores, especialmente porque para aprender sigue haciendo falta un esfuerzo intenso y continuo con libros que no siempre apasionan. Hasta hace poco podíamos pensar que se ganaba con sucesivas levas de alumnos el grupo de lectores; la realidad es que la lectura sufre un fuerte descenso al llegar a la adolescencia. De ese modo, pierden una capacidad adquirida con muchos años de esfuerzo y con el paso del tiempo no son capaces de adquirir un vocabulario rico que les permita una expresión precisa y fluida.

Entre los jóvenes y adultos el libro que ha arrasado, ha sido El niño del pijama a rayas, y para los lectores dispuestos a dedicar más tiempo Cometas en el cielo les ha permitido adentrarse en el mundo afgano. El primero de los dos me ha gustado; juega muy bien con el contraste entre la dureza de la vida para el niño del campo de concentración y la del hijo del jefe del campo. La infancia como terreno común y un cierre de acto quizás adivinado con antelación pero que no deja de tener enorme fuerza. También son niños los protagonistas iniciales de Cometas en el cielo. En mi opinión es más fuerte este segundo, quizás porque el sufrimiento del niño amigo es duro y más continuado que el del anterior. Yo no lo he recomendado pues procuro evitar los libros que ese tipo de situaciones. No logramos despegarnos del nazismo y del comunismo; la excelente biografía que Pearce ha publicado sobre el recientemente fallecido Soljenitsin, otros sobre la china actual, los que siguen apareciendo relatando sucesos ocurridos durante la época comunista...

Se ha producido un interesante aumento de libros recogiendo textos de Benedicto XVI, que ha logrado conjugar un lenguaje accesible para el hombre de la calle y profundo para el teólogo. Además la aparición de excelentes libros sobre la familia en general y el matrimonio en particular, reflejan el interés por buscar un fundamento sólido a las bases fundamentales de la vida humana. Como siempre, son muchas más las omisiones que las citas. Quizás queda como tarea urgente el lograr encontrar libros para adolescentes que les permitan mantener la capacidad lectora a la vez que les enriquezcan humana y espiritualmente.



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