Menu



TV y Familia Ausente Elevan Casos de mal Rendimiento Escolar

TV y Familia Ausente Elevan Casos de mal Rendimiento Escolar
Cuando se carece de motivos por falta de atención y demasiada dispersión, se pierde interés en los estudios y aparecen los problemas de conducta.


Fuente: Mujer nueva



Cuando entra al dormitorio no sólo lleva entretención: también es causa de insomnio, falta de socialización y muchas veces entrega contenidos que no corresponden a la edad. "El problema es que la televisión está en el dormitorio del 85% de los niños chilenos, es decir, es algo que afecta por igual a todos los niveles socioeconómicos", explica la doctora Carmen Quijada, neuróloga infantil del Hospital Clínico San Borja Arriarán y académica de la U. de Chile.

Si a lo anterior se suma que el niño no cuenta con su madre porque trabaja, está cansada o porque no sabe dedicarse a él, tenemos dos de los factores más relevantes en el aumento de los casos de mal rendimiento escolar que se observan en la actualidad.

Este es uno de los temas que captaron la atención de los 350 expertos que asisten al XXIII Congreso de la Sociedad Chilena de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y la Adolescencia (Sopnia), que finaliza este sábado en la ciudad de Valdivia.

Abandono adinerado

"Mientras en el hogar acomodado ella sale a trabajar y el menor queda con la nana, algo así como un abandono adinerado; en un hogar con carencias la madre tiene poca educación y no sabe cómo estimular adecuadamente a su hijo", agrega la doctora Quijada.

Otro factor no menor es el creciente número de separaciones de pareja que existe hoy y que, a veces, deja como secuela los llamados "niños flotantes". Ellos con frecuencia presentan problemas que perjudican su educación, como es la agresividad y la violencia. "Son menores que no tienen un hogar estable, terminan siendo criados por su abuela u otro familiar", advierte la doctora Quijada.

"Antes el ambiente de los menores era menos competitivo, la familia estaba más presente y era más apoyadora. Ahora, en general, ambos padres trabajan, los niños están solos y expuestos a los medios de comunicación e internet sin restricción, y sin modelos de conducta", destaca la siquiatra infanto juvenil Patricia Urrutia, del Hospital San Borja Arriarán.

Embarazo y crianza

Para proteger el desarrollo del niño se debe empezar durante la gestación. "Evitar consumo de fármacos, alcohol, tabaco y drogas sicoactivas", advierte la doctora Urrutia. Y agrega: "Durante la crianza no caer en los extremos, es decir, mucha rigidez y autoritarismo por un lado, o permisividad extrema. Hay que poner límites claros y disciplina consistente, evitando los maltratos verbales o físicos".

Valorar los estudios

Al iniciar la educación preescolar, los padres deben fijarse en el lugar en que pondrán a su hijo o hija. Es necesario que los profesores estén comprometidos con el proyecto escolar y que no exista una alta rotación de docentes.
"También hay que tener en cuenta que hoy existen muchas familias que no valoran los estudios, no les interesa y, por esta razón, sus hijos preferirán salir con los amigos o jugar", asegura la doctora Quijada.

Si los menores carecen de interés en el estudio es probable que aparezcan los problemas de conducta. Cuando esto sucede, habitualmente es el profesor el que se quejará de que el niño es "inquieto, no se concentra, miente con frecuencia, agrede físicamente a sus pares y verbalmente a los profesores, además de tener conductas desafiantes", dice la doctora Urrutia.

Por el contrario, si la familia se preocupa de que el menor esté bien estimulado desde los primeros meses de vida, se alimente bien, duerma y descanse en buena forma, tenga buena salud -chequear problemas de la vista, por ejemplo- y se le apoye en sus estudios, con seguridad tendrá un buen rendimiento escolar.







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |