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El éxito: para ser un verdadero triunfador

El éxito: para ser un verdadero triunfador
Sembrando Esperanza I. Que tu conciencia esté tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más, no de tener más.


Por: P. Dennis Doren LC | Fuente: Catholic.net




Cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo; lo importante es poder cerrarlos, lo importante es poder dejar ir momentos de la vida para poder cerrar. ¿Terminó la preparatoria?, ¿se acabó la relación?, ¿ya no vivo más en esa casa?, ¿debo irme de viaje?, ¿la amistad se acabó?, ¿comienzas la universidad o te vas de año sabático? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente preguntándote en los porqué y en los cómo será, y tratar de entender porqué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida tú, yo, tus amigos, tus hijos, tus hermanos, tus papás, todos y todas, estamos abocados a ir cerrando capítulos.

A pasar la hoja. A terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir para adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado, ni siquiera preguntándonos el porqué. Lo que sucedió, sucedió. Y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa. Papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar.

Los cambios externos, pueden simbolizar procesos interiores de superación y de éxito. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó, no esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez te den cuenta de "quién eres tú".

Suelta el resentimiento, el prender "tu televisor" personal para darle y darle al asunto, lo único que consigues es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo. La vida está para adelante, nunca para atrás. Hoy te lanzamos para que triunfes.

En la revista Poder de noviembre de 2002, el mexicano Carlos Slim, respondió a una pregunta acerca del significado del éxito. Parece conveniente revisar la respuesta de este connotado empresario sobre este tema, en este momento en que cerramos un círculo importante de nuestra vida.

Yo creo que el éxito no está en lo económico. Una persona no es de éxito porque le va bien en los negocios o le va bien profesionalmente, o saca 10 en la escuela. Creo que eso es lo que menos vale. Lo que vale es tener los pies en la tierra, la familia (el concepto), los amigos; apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no sólo material, no físico necesariamente.

Pienso que a este concepto bien le puedo añadir una reflexión que me regaló mi madre: El éxito, no tiene nada que ver con lo que mucha gente se imagina. No se debe a los títulos nobles o académicos que tienes, ni a la sangre heredada o a la escuela en que estudiaste o al testamento que te dejaron. No se debe a las dimensiones de tu casa o de cuántos carros quepan en tu cochera. No se trata si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales. No tiene nada que ver con el poder que ejerces o si eres buen administrador o si hablas bonito, o si las luces te siguen cuando lo haces. No es la tecnología que empleas. No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas bordar en tu ropa, o si después de tu nombre pones siglas deslumbrantes que definen tu status social. No se trata de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.

El éxito se debe a cuánta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu; se trata de si te recuerdan cuando te vas. Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar o si guardas o no rencor en tu corazón. Se trata que en tus triunfos estén incluídos tus sueños, de que tus logros no hieran a tus semejantes. Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás. Si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y te preocupaste de los ancianos. Se refiere a tu bondad, a tu deseo de servir, a tu capacidad de escuchar y a tu valor sobre la conducta. No es acerca de cuántos te siguen, sino de cuántos realmente te aman. No es acerca de transmitir, sino de cuántos te creen si eres feliz o finges estarlo. Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bienestar. Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más, no de tener más.


Este tendría que ser el resultado de un verdadero hombre íntegro, que ha triunfado hasta la fecha, y que sin duda, seguirá triunfando. Muchas personas te han ofrecido estas herramientas, hoy te toca a tí comenzar a utilizarlas a través de tus convicciones personales.

Te deseamos un exitoso despegue, un viaje tranquilo, sabiendo sortear las tormentas y los vientos; pero sobre todo, en las diversas etapas en tu vida o escalas. No queremos para tí aterrizajes forzosos, sino estables y apacibles, producto de tus sabias decisiones.

Despega con elegancia, vuela con elegancia, y cuando te veamos aterrizar de tus vuelos (diversos proyectos), también lo puedas hacer con elegancia. Tú ya no eres el mismo que se fue hace dos días, hace tres meses, hace un año; por lo tanto, no hay nada a qué volver.

Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir, porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo; por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir. Sólo es costumbre, apego, necesidad; pero... pero ¿quieres triunfar y tener éxito?: cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta, triunfa.


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  • P. Dennis Doren LC


    Puedes escuchar esta meditación en audio entrando al Podcast de Catholic.net aquí:





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