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58. La Resurrección de Cristo, el verdadero camino para arreglar el mundo

58. La Resurrección de Cristo, el verdadero camino para arreglar el mundo
Sembrando Esperanza II.


Por: P. Dennis Doren L.C. | Fuente: Catholic.net




Sabemos que Cristo ha resucitado y hoy es un
día de fiesta y alegría. Cristo no solo ha venido a
transformar al mundo con su resurrección, Él ha
venido a transformar al hombre, HA VENIDO A
TRASNFORMARTE A TI. No son las estructuras
humanas, políticas y económicas las que cambiarán
al mundo; lo que realmente cambiará al mundo es
el cambio interior y profundo de cada persona, que
en su corazón, y en su conciencia, busque a Dios, se
encuentre con Dios y se deje resucitar por Dios; y así,
ir por el camino del bien, de la paz y de la verdadera
felicidad. Muchos queremos cambiar al mundo y
estamos dispuestos a ello, pero primero comencemos
por nosotros mismos.
Un científico, que vivía preocupado con los
problemas del mundo, quería encontrar los medios
para aminorarlos, pasaba los días en su laboratorio
en busca de respuestas para sus dudas.
Cierto día, su hijo de 7 años invadió su
santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico,

nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese
a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo,
el padre pensó en algo que pudiese darle con el objeto
de distraer su atención; de repente se encontró con
una revista en donde había un mapa con el mundo,
justo lo que precisaba.
Con una tijera recortó el mapa en varios
pedazos y, junto con un rollo de cinta, se lo entregó a
su hijo diciendo: “como te gustan los rompecabezas,
te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares
sin ayuda de nadie”. Entonces calculó que al pequeño
le llevaría 10 días recomponer el mapa, pero no fue
así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño
que lo llamaba: “Papá, papá, ya hice todo, conseguí
terminarlo”.
Al principio el padre no creyó en el niño,
pensó que sería imposible que, a su edad, hubiera
conseguido recomponer un mapa que jamás había
visto antes. Desconfiado, el científico levantó la
vista de sus anotaciones con la certeza de que vería
el trabajo digno de un niño. Pero, para su sorpresa,
el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían
sido colocados en sus respectivos lugares.
¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido
capaz?
“Hijito, tú no sabías cómo era el mundo,
¿cómo lo lograste?”.
“Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero
cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo,
vi que del otro lado estaba la figura de un hombre, así
que di vuelta a los recortes y comencé a recomponer
al hombre, que sí sabía cómo era. Cuando conseguí
arreglar al hombre, di vuelta la hoja y vi que había
arreglado al mundo”.
Yo soy ese hombre al cual Cristo
ha transformado y le ha hecho partícipe
de su Resurrección, lo importante es
transformarnos desde Dios.
Salgamos con la antorcha de la Fe
en la Resurrección; transmitiéndola a
todos nuestros seres queridos, amigos y
compañeros y seamos un faro de luz que
ayude a iluminar los corazones apagados y
sombríos de un mundo que no se deja cautivar
por Dios. Desde esta experiencia personal
podremos pensar en cambiar realmente
nuestro entorno y nuestra sociedad, y así
tendremos un mundo mejor en donde todos
vivamos como verdaderos hermanos.


  • Preguntas o comentarios al autor
  • P. Dennis Doren LC


    Puedes escuchar esta meditación en audio entrando al Podcast de Catholic.net aquí:





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    Twitter: @dennisdorenLC








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