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55. Un deseo para cada mes

55. Un deseo para cada mes
Sembrando Esperanza II.


Por: P. Dennis Doren L.C. | Fuente: Catholic.net




No sabemos qué nos reservará el nuevo año. Hay
siempre cosas que no son previstas, que no son
imaginables. Sin embargo, nosotros miramos el
nuevo año con confianza, porque sabemos que “todo
coopera al bien de aquellos que aman a Dios” (Rom 8,
28).
Estas palabras de San Pablo deben darnos siempre
mucha serenidad. Incluso, cuando hay algún
sufrimiento, algún inconveniente, alguna prueba,
debemos decir siempre: “El Señor lo ha querido, lo
ha permitido, y eso quiere decir que es bueno, porque
todo coopera al bien de aquellos que aman a Dios”.
El Señor nos llama a ser generosos. Por tanto, seguirlo
quiere decir darse a Él y ponerse en el camino que
Él quiere, pues lo que cuenta en la vida es realizar
aquel proyecto que el Señor tiene sobre nosotros.
Comencemos este nuevo año con buenos propósitos
y pongámonos en las manos de Dios; junto a Él
daremos muchos y buenos frutos…
Para Enero, ILUSIÓN, por iniciar un nuevo
año. Si pones a Dios como prólogo de estos 365
días... los llevarás a feliz término.
En febrero, EMPEÑO, para no perder nuestros
buenos propósitos. Si miras al cielo, Jesús te
ayudará a conquistarlos.
Por marzo, PRIMAVERA, en tu vida y en
todo lo que hagas y digas. Si bajas a tu corazón, Dios
te descubrirá el secreto para ser feliz.
Para abril, LLUVIA sobre ti, de aquello que
más necesites. Si miras a tu alrededor, descubrirás
que Dios te cuida más de lo que piensas.
Por mayo, que FLOREZCA en tu camino lo
mejor de tu persona. Si te dejas llevar, Dios hará
contigo y por ti, cosas inimaginables.
En junio, que hagas BALANCE de los meses
vividos. Si eres consciente de tus limitaciones, Dios
te animará a salir de los caminos equivocados.
Para julio, toma un REFRESCO de tranquilidad
y cordura. Si crees y esperas, Dios te dará un
bálsamo en los momentos de dificultades.
Por agosto, DESCANSA de tus trabajos
y fatigas. Si confías en Cristo, comprobarás que

siempre tendrás un amigo y un confidente en tus
momentos de soledad y hastío.
En septiembre, VUELVE al curso
rejuvenecido. Si conservas la Fe, te darás cuenta
de que nunca envejece y que siempre comienza de
nuevo quien está en sintonía con Dios.
Por octubre, ENCUÉNTRATE contigo
mismo. Si buscas espacios de silencio, sentirás
que tu interior te lleva a escuchar y vivir según tu
conciencia.
Para noviembre, REZA por los que se
marcharon. Si quieres soluciones y paz, alimenta la
comunicación con Dios a través de la oración. Ella te
aportará bienestar y equilibrio.
Por diciembre, que podamos VERNOS y
decirnos: Parte de todo esto, se ha cumplido con la
ayuda de Dios y nuestro propio esfuerzo. Dios que te
creó sin ti, no te salvará sin ti…..
AMÉN...
Pero si quieres que tu vida siga igual,
y que el año que ahora asoma, sea una
fotocopia del que ahora dejas; tómate una
copa, disfrázate, canta, baila y desea lo que, a
sabiendas, sabes que es burbuja de una simple
noche; mañana, todo volverá a ser como hoy.



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  • P. Dennis Doren LC


    Puedes escuchar esta meditación en audio entrando al Podcast de Catholic.net aquí:





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    Twitter: @dennisdorenLC










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