Menu



46. Cuando Dios creó a los padres

46. Cuando Dios creó a los padres
Sembrando Esperanza II


Por: P. Dennis Doren LC | Fuente: Catholic.net



Así como la madre, el padre también tiene
su día para festejarlo, agradecerle y cantarle sus
mañanitas… ¿Qué le vamos agradecer hoy a nuestros
papás?, tantas fatigas, días y días de trabajo agotador
para poder llevar el pan a la casa, pagar la escuela, la
luz, dejar la tarjeta abierta para la esposa, etc.; tantas
cosas que los hijos hoy agradecemos a nuestros
papás.
En este día nuestra mirada se dirige a ellos,
animándoles a no cansarse de realizar su Misión, a
no perder de vista lo esencial, a dar un tiempo de
calidad a cada uno de sus hijos y a sentirse siempre
instrumentos de Dios para guiar a toda la familia
hacia el cielo.
¿Qué habrá pensado Dios cuando creó a los
papás?, un gran misterio, pero me imagino que el
primer pensamiento fue: “será imagen mía”… vaya
qué responsabilidad, no de Dios, sino de los papás…
Cuando Dios creó a los padres, comenzó con
una talla grande. Un ángel se le acercó y le dijo: “¿Qué
clase de padre es ese? ¿Si estás haciendo niños tan cerca del suelo, por qué pones al padre tan arriba?
No podrá jugar canicas sin arrodillarse, arropar a
un niño en cama sin torcerse la espalda o besar a un
niño sin encorvarse”.
Dios sonrió y dijo: “Sí, pero si le hago del
tamaño de un niño, ¿Cuál sería el modelo a seguir?,
¿como quién crecería?”
Y cuando Dios hizo las manos del Padre,
éstas eran grandes. El ángel agitó su cabeza y dijo:
“Las manos grandes no pueden sujetar un pañal,
abrochar botones pequeños, poner un curita, o
quitar astillas a causa de jugar con un bate de
béisbol”.
De nuevo Dios sonrió y dijo: “Lo sé, pero son
lo suficientemente grandes para sostener todo lo
que un muchacho pequeño vacía de sus bolsillos, y
todavía bastante pequeñas para acariciar la cara
de un niño con una sola de ellas”.
Entonces Dios amoldó piernas largas,
delgadas y hombros anchos. “¿Te has dado cuenta
que hiciste un padre sin regazo?” El ángel lo dijo
susurrando.
Dios dijo: “Una madre requiere un regazo.
Un Padre necesita hombros fuertes para tirar un
trineo, balancear a un muchacho en una bicicleta, o
sostener una cabeza soñolienta de un pequeño como
un gran malabarista”.
Cuando Dios estaba en el medio de la creación
se mostraron los pies más grandes vistos hasta
entonces, el ángel no pudo contenerse más: “Esto
no es confiable. ¿Honestamente crees que esos pies
van a llegar rápido a la cama del bebé cuando llore
en las mañanas, o andar a través de una fiesta de
cumpleaños sin pisar a los huéspedes?”
Y Dios dijo: “Trabajarán. Ya lo verás.
Soportarán y tendrán la fuerza para pedalear
con un niño pequeño un paseo en bicicleta por la
montaña o asustarán ratones en una cabaña de
verano, y mostrarán al pequeño el desafió de llenar
esos zapatos”.
Dios trabajó todo la noche, dio al padre pocas
palabras, pero una voz firme para mostrar autoridad;
ojos que ven todo, pero con calma y tolerancia.
Finalmente, agregó lágrimas. Entonces volvió
al ángel y le dijo: “¿Ahora estás satisfecho? ¡Puede
amar intensamente como lo hace una madre!”

El ángel no dijo más.
Todo hijo, quiere ver en su papá a la
persona perfecta, emprendedora, dedicada,
honrada, que da protección y seguridad al
hogar. Qué satisfacción para un hijo ver en su
papá esta figura; por eso papá, mucho ánimo
y a seguir con renovado esfuerzo y cariño en
esta misión; tienes a Dios quien te ha creado y
te ha confiado lo más grande: las almas de tu
esposa e hijos. Cuídalas como un gran tesoro
y jamás permitas que se pierdan… FELÍZ DÍA
DEL PADRE...


  • Preguntas o comentarios al autor
  • P. Dennis Doren LC


    Puedes escuchar esta meditación en audio entrando al Podcast de Catholic.net aquí:





    Blog, Sembrando Esperanza
    Canal de youtube.
    FB. Fanpage. Sembrando Esperanza
    Twitter: @dennisdorenLC










    Compartir en Google+




    Reportar anuncio inapropiado |