Menu


Los jóvenes son la esperanza de la cultura de la paz
Monseñor Garfias Merlos subrayó la emergencia social que se vive desde hace años en México


Por: Antonio Gutiérrez Trejo | Fuente: Yo influyo



Los jóvenes son una realidad fundamental y el camino de la esperanza para promover “una nueva concepción de la cultura del amor y de la paz”, dijo Monseñor Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco, al inaugurar el pasado domingo el Centro de Jóvenes por la Paz en las instalaciones de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de María.

En su discurso, el Arzobispo reveló que “las presiones sociales, algunas modas y tendencias, los conflictos y amenazas como el narcotráfico y la cultura de la muerte”, han alejado del camino correcto a algunos sectores juveniles; por ello, la Iglesia se compromete a acompañar a los jóvenes para que dirijan sus energías a “la transformación de nuestra sociedad e impulsen la civilización del amor”.

Monseñor Garfias Merlos subrayó la emergencia social que se vive desde hace años en México: “Hemos vivido en el Estado de Guerrero, al igual que en muchas partes del país, una descomposición social que ha deteriorado profundamente la convivencia armónica y pacífica de nuestra sociedad. Los factores que han propiciado la violencia son diversos y se remontan varios años atrás…”.

Dijo que esta situación ha provocado el alejamiento del turismo internacional, la disminución del comercio, un incremento de la pobreza y del decaimiento social.

La iglesia de Acapulco decidió, por tanto, actuar bajo tres directivas:



1. Conversión pastoral para la paz: generando las condiciones, construyendo las capacidades necesarias y adecuando las estructuras eclesiales, para que la Iglesia esté al servicio de la construcción de la paz.

2. Prevención y reconstrucción del tejido social: con 12 proyectos distintos, en 35 parroquias de la Arquidiócesis de Acapulco, a través de jornadas de perdón y reconciliación.

3. Acompañar y atender a las víctimas de la violencia y a los jóvenes, sobre todo aquellos que se encuentran en situación de riesgo por falta de oportunidades para el estudio o el trabajo.

“La paz no será posible mientras no haya desarrollo integral”, advirtió el Arzobispo, quien señaló que “necesitamos transitar de un modelo de justicia punitivo que castiga al agresor pero se olvida de la víctima, hacia uno de justicia restaurativa, donde se sanciona al agresor sin olvidarse de la víctima, y que busca que el agresor se vuelva a adaptar a la sociedad para hacer posible la reconciliación”.

“La verdad, la justicia, el perdón y la reconciliación, valores humanos que tienen su fundamento en el Evangelio de Jesús, son los pilares sobre los cuales se sustenta la paz que promovemos como Iglesia”, finalizó el Arzobispo Garfias Merlos.



comentarios@yoinfluyo.com

         

 

 







Compartir en Google+
También te puede interesar





Consultorios
Reportar anuncio inapropiado |