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Hna. Elizabeth Sánchez Valdivia
Entrevista a la Hermana Elizabeth Sánchez Valdivia. Desde 2001 es Directora del Colegio “La Alegría en el Señor” para niños con discapacidad


Por: Catholic.net | Fuente: www.feyfamilia.com



—¿Cómo es que una religiosa arequipeña ha llegado a ser Directora en Lima de un colegio para niños con discapacidad?

—Esa pregunta se responde desde el Plan de Dios. Yo descubrí mi vocación en Arequipa. En ese tiempo estudiaba Ingeniería Química en la universidad, pero pensaba que mi vida debía tener un motivo de existencia más pleno. Empecé a vincularme al Movimiento de Vida Cristiana y en medio del servicio a los más necesitados y de una vida cristiana más comprometida, es como descubro mi vocación para ser Sierva de Plan de Dios; en momentos en los que en Lima se iniciaba esta Fundación. El Colegio “La Alegría en el Señor” fue la primera misión que asumimos las Siervas en Perú, y por bendición de Dios, yo y otras cuatro hermanas empezamos a trabajar allí.

—¿Cómo se integra el servicio que haces en este colegio dentro de tu misión como religiosa de la Iglesia Católica?

—El servicio apostólico que realizamos las Siervas en nuestras diferentes misiones, nace fundamentalmente del encuentro con el Señor Jesús. Es un servicio que parte desde la fe de la Iglesia; de allí es que entendemos que servir es amar y es ver en cada persona al mismo Cristo. Todo servicio de un miembro de la Iglesia debe estar informado por la fe, esta visión permite ver en todo necesitado a un hermano; y no sólo se busca saciar su necesidad más inmediata, sino responder de manera más profunda, a su necesidad de Dios.

—¿Quiénes son las hermanas Siervas del Plan de Dios?

—Las Siervas de Plan de Dios, somos una fundación peruana que surge el 15 de agosto de 1998, contando con la aprobación de su Eminencia el Cardenal Augusto Vargas Alzamora, siendo nuestro fundador Don Luis Fernando Figari. Nuestra misión es participar de la misión evangelizadora de la Iglesia, predicando el Evangelio a todos; con una especial atención, a las personas frágiles, enfermas, pobres y necesitadas, anunciándoles el Evangelio desde nuestro servicio evangelizador y solidario. Actualmente somos 72 hermanas y contamos con fundaciones en Colombia, Chile, Filipinas, Lima; y recientemente hemos fundado en Ayacucho.

—¿Qué tipo de servicio ofrece el Colegio “La Alegría en el Señor”?

—La Alegría en el Señor se encarga de educar, formar y rehabilitar a niños y jóvenes con discapacidad motora e inteligencia normal, proporcionándoles todos los medios que estén a nuestro alcance para que puedan desplegar todos sus dones y talentos. En el Colegio, es fundamental el área de rehabilitación: los alumnos, además de su educación regular, reciben los servicios de Terapia Física, Terapia Ocupacional y Lenguaje. Se imparten también, talleres de cómputo, música, arte e ingles. Nuestra misión es educar integralmente y eso lo logramos desde una sólida formación cristiana y en valores.

—¿Qué de particular tiene el servicio a niños discapacitados?

—Es una experiencia muy enriquecedora. Se aprende a mirar el valor del ser humano sólo por su existencia y su dignidad. Además es muy alentador el testimonio de alegría, entusiasmo, fuerza de voluntad y visión de esperanza de los alumnos. Los chicos expresan sus anhelos por superarse, por salir adelante, ellos tienen muchas metas en la vida y esto les exige esforzarse en lo cotidiano. El servicio a los niños discapacitados es un medio para que muchas personas puedan sacar la nobleza, la grandeza y la generosidad que hay en el corazón de todo ser humano. Este es el caso de todos los profesionales y de las más de cien voluntarias que día a día, apoyan y alientan a los niños y jóvenes de “La Alegría en el Señor”.

—¿Qué ha significado para el Colegio celebrar 50 años de fundación?

—Celebrar 50 años es agradecer a la Srta. Rosemarie Stemmler, fundadora del Colegio, por su testimonio de entrega generosa y de servicio, a lo largo de 47 años; y es también reconocer que “La Alegría en el Señor” es una obra de Dios y de su Providencia, que junto con la cooperación de Rosemarie, hizo posible servir a muchas personas discapacitadas, devolverle la esperanza a muchas familias y alentar a otras tantas.

—¿Que desafíos se han propuesto para el futuro?

—Crecer y poder servir a muchas más personas, actualmente, llegamos a solo un 4% de niños y jóvenes que presentan discapacidad en el Perú. Es por ello que estamos haciendo muchos esfuerzos por dar a conocer más nuestra misión, y así poder servir a más familias. Queremos hacer un plan de integración de niños con discapacidad en colegios regulares, a través del asesoramiento y capacitación a profesores y padres de familia, y a través de un apoyo constante al niño tanto en Lima como en todo el Perú.

 

Cincuenta años de servicio


“La Alegría en el Señor” es un centro educativo particular católico cuyo principal objetivo es educar y formar de manera integral a niños y jóvenes con discapacidad física motora para su desarrollo integral y su adecuado desempeño en la sociedad. El pasado 15 de mayo el colegio celebró sus Bodas de Oro, 50 años brindando un servicio silencioso pero productivo.

La institución está en estos momentos a cargo de las Hermanas Siervas del Plan de Dios y fue inaugurado por la Srta. Rosemarie Stemmler, nacida en Alemania pero radicada en el Perú desde la edad de cinco años. “La Alegría en el Señor” recibió el año 2000 el Premio Esteban Campodónico Figallo, como un reconocimiento a su labor en beneficio de los niños discapacitados y de menores recursos del país.

Más de 1,500 niños atendidos

La directora explicó que desde su fundación, este colegio ha atendido a más de 1,500 niños y jóvenes discapacitados. «Muchos de ellos —dijo la Hna. Elizabeth Sánchez—, se encuentran trabajando, han formado una familia, y se han logrado integrar y desempeñar laboralmente en la sociedad». Incluso en el equipo de profesores del plantel se cuenta con cuatro ex alumnos que enseñan música, educación primaria, formación laboral y computo.

«Actualmente —explica la religiosa— contamos con un poco más de 90 alumnos, desde pre kinder hasta quinto año de Secundaria. Atendemos a niños con parálisis cerebral, mielomelingocele, artrogliposis, distrofia muscular, y también recibimos a niños que hayan tenido algún tipo de amputación o quemaduras».







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