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Misa y skate, fe y valentía: así era Ignacio Echeverría, el héroe español en Londres
El español asesinado por enfrentarse a un yihadista en Londres también defendía la fe en Internet


Por: n/a | Fuente: Religión en Libertad



El español Ignacio Echeverría, trabajador de banca de 39 años, formado en la Universidad Pontificia de Comillas, paseaba patín en mano con unos amigos por las calles de Londres, volviendo de patinar, cuando el sábado 3 de mayo de 2017, por la noche, se produjo el ataque con cuchillos de 3 yihadistas que herían a los viandantes en el entorno de Borough Market.

Según los amigos dijeron a la familia en España, fue el único del grupo que se paró para socorrer a una mujer que estaba siendo apuñalada y se enzarzó con el agresor. La última vez que le vieron estaba tendido en la acera.

Rafael Duarte, amigo de Ignacio Echeverría, ha declarado el lunes 5 por la mañana en Antena 3: "Es una persona de fuerte valores y no me extraña que teniendo un patín en mano se haya lanzado a defender a alguien que estuviera siendo atacado en los atentados", destaca.

En el momento de la lucha llevaba su medalla con cadena de oro, zapatillas "vans" negras con suela blanca, pantalones vaqueros color vaquero y Jersey probablemente negro o oscuro. "Lo vieron tendido en el suelo en la acera tras defender a alguien con su monopatín. 39 años, 1,75 cm de altura", difundía el ese fin de semana la familia en un mensaje por Internet. Regresaba de hacer deporte y no debía llevar su carné de identidad consigo.

A las cuatro de la tarde del miércoles 7, casi 4 días después de haber sido acuchillado en el ataque yihadista de Borough Market, la familia de Ignacio Echeverría confirmó que este español de 39 años es una de las víctimas mortales.



"Ignacio no sobrevivió al momento del atentado", escribe en su cuenta de Facebook Ana Echeverría, su hermana.

Defendía la fe en Internet
Era muy religioso, era muy valiente, era peleón ante las injusticias, y disfrutaba de las cosas como un niño, un niño en el cuerpo de un abogado y trabajador de banca muy aficionado al monopatín.

Usaba poco su cuenta de Facebook, y casi siempre para poner fotos o vídeos de skating y monopatín. La excepción fue un mensaje de denuncia en 2012 cuando la Unión Europea presionó a Eslovaquia para que retirara sus monedas de dos euros con la cruz eslava de su bandera y la imagen de San Cirilo y San Metodio (patronos de Europa y creadores del alfabeto cirílico).

Tenaz y reivindicativo
Sus amigos de juventud en el skate park de Las Rozas (Madrid) explican en El Español que era tenaz y reivindicativo. Un día llegó la Policía y les desmontó las tablas que allí tenían colocadas para sus trucos. “Fuimos todos a protestar a casa del alcalde para que la Poli nos devolviera las tablas. Y surtió efecto”, recuerdan los amigos.

"A la vez era justo y valiente. Alguna vez, llegaban cuatro tíos mas fuertes que querían echarnos de la pista y él se ponía en medio. Que os vayáis que vamos a patinar aquí, que os piréis. Y él no cedía, nos obligaba a que no nos fuésemos porque aquel tipo de cosas eran muy injustas. Él no se achantaba nunca”, recuerda otro de sus amigos skaters de los años de la infancia y de los primeros años de universidad. “Estos días lo estamos comentando varios amigos y coincidimos en eso. No era un macarra, pero si había que defender algo, se metía siempre”.



Cada domingo, a misa
Todos sus amigos sabían que era muy religioso, católico convencido y no faltaba nunca a misa el domingo. “Creía mucho, lo sentía mucho”, asegura otro de sus mejores amigos.

En El Mundo lo describe su hermano Joaquín. "Que era un hombre religioso; todos los domingos iba a misa. Que era recto; trabajó en prevención de delitos económicos y de lavado de dinero y muchas veces se jugó su trabajo para que se hicieran correctamente las cosas o por dejar por escrito su desacuerdo. Que era jovial y le gustaba hacer deporte con gente de todas las edades. Que era capaz de trasnochar para ayudar de país a país a que una sobrina suya pudiera usar la tablet que él le había regalado. Que los bonos de recompensa en el trabajo los gastaba en invitar a amigos, familiares y en regalos para los sobrinos. Que tenía doble titulación en Derecho, por la Complutense y la Sorbona [de París]. Que era muy metódico y constante. Que hablaba cuatro idiomas, español, francés, inglés, alemán, y todos con alto nivel; cuando no estaba con amigos o con familia, estudiaba idiomas. Nos llaman compañeros suyos del colegio, del instituto, de la universidad, del skate...».


Q.D.D.G.







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