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Novena a Santa Teresa de Los Andes
Oraciones para cada día de la novena, la puedes hacer tantas veces desees, de manera especial los días previos a la festividad (3 al 11 de abril)


Por: n/a | Fuente: SantuarioTeresadelosAndes.cl



ORACIONES PARA TODOS LOS DÍAS DE LA NOVENA

En el Nombre del Padre y del...

Rezar el Acto de Contrición

ORACIÓN INTRODUCTORIA

Teresa de Los Andes, que de la mano de María te convertiste en una joven enamorada de Jesucristo, eres modelo de santidad y camino de perfección para la Iglesia.



Tú supiste reír, amar, jugar y servir. Tú fuiste fuerte para asumir el dolor y generosa para amar.

Tú supiste contemplar a Dios en las cosas sencillas de la vida. Muéstranos el amor del Padre para vivir la amistad con alegría y con ternura en la familia.

Ayuda a los débiles y a los tristes, para que el Espíritu los anime en la esperanza. Intercede por nosotros y pide para chile el amor y la paz.

Teresa de Los Andes, hija predilecta de la Iglesia Chilena, religiosa del Carmelo, amiga de los jóvenes, servidora de los pobres, ruega por nosotros cada día. Amén.

A continuación leemos la meditación propia del día.



ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS

ORACIÓN LITÚRGICA

Dios Misericordioso, alegría de los santos, que inflamaste el corazón juvenil de Teresa de Los Andes con el fuego del amor virginal a Cristo y a su Iglesia, y la hiciste testigo gozoso de la caridad aun en medio de los sufrimientos, concédenos, por intercesión, que, inundados por la dulzura de tu espíritu, proclamemos en el mundo, de palabra y de obra, el evangelio del amor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Se recomienda terminar cada día la novena al Señor las intenciones del Papa y las necesidades de la Iglesia y de la patria y añadir la siguiente

ORACIÓN

Señor Jesús. Tú escogiste a Teresa de Los Andes para manifestar a los hombres la alegría de conocerte y amarte

Por eso vivió consagrada a tu amor. Y pudo reflejar en su rostro humano el rostro amoroso de Dios.

Tú le encargaste, además, dar el mensaje alegre del Evangelio; por eso Teresa de Los Andes vivió como joven el Evangelio del amor.

Te pedimos, Señor, que una vez glorificada por la Iglesia, cumpla su misión de despertar hambre y sed de ti en nuestro mundo materializado, y haga llegar tu mensaje de amor, fe y esperanza a todos nuestro hermanos. Amén.

 

DÍA PRIMERO: Vida de Fe

Para meditar unos minutos Déjese invadir por Dios.

Viva en Dios por la Fe. Todo cambia cuando se mira a este sol Divino. Que la fe sea el lente que le descubra a su Creador. Un alma con fe lo tiene todo, porque tiene a Dios. Los sufrimientos se transforman con ella.

La vida de fe no consiste en apreciar y juzgar de las cosas y criaturas según el juicio que de ellas tiene Dios. V. gr. Una humillación, con espíritu de fe, es recibida con alegría, pues por ella se asemeja el alma más a Jesús humillado.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

ORACIÓN: Padre Santo, que adornaste a tu sierva Teresa de Los Andes con una fe firme y luminosa, concédenos, como a ella, descubrir tu mano amorosa a través de todo el acontecer de nuestra vida y otórganos, por su intercesión, el favor que te solicitamos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DÍA SEGUNDO: Esperanza

Para meditar unos minutos

El alma que tiene su esperanza puesta en Dios no tiene que temer, porque todos los obstáculos, las dificultades, Él las vence.

Tenga confianza en Jesús. Su corazón se conmueve ligerito. No puede soportar que las ovejas de su rebaño se extravíen. El abandona las 99 por ir en busca de aquella que lo ha abandonado.

Arrojémonos con nuestras faltas y pecados en el abismo, en el océano de misericordia. Jesús se compadece de nuestras miserias, conoce a fondo nuestro pobre corazón. Así pues, no tema; que el temor seca el amor.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

ORACIÓN: Señor, esperanza de los que en ti creen, que concediste a Santa Teresa de los Andes confianza ciega de alcanzar lo que te pedía por medio de la oración, por su intercesión, auméntanos la esperanza de contemplarte un día en el cielo y de obtener lo que ahora con plena te pedimos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DÍA TERCERO: Caridad

Para meditar unos minutos

Dios se hizo criatura, padeció y murió por nosotros. Dios se hizo alimento de sus criaturas... Y que nosotros permanezcamos insensibles, que nos olvidemos de su amor, que no le demos todo nuestro ser es una monstruosa ingratitud.

No seamos mezquinos. El es único capaz de saciarnos.

No miremos lo que hacemos, si no lo mucho que nos falta para corresponder a su amor.

Cuando se arma todo es alegría, la cruz no pesa, el martirio no se siente, se vive más en el cielo que en la tierra.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

ORACIÓN: Tú que impregnaste con tu amor divino el corazón y la vida entera de tu sierva Teresa de Los Ande, te pedimos por tu intercesión la gracia de amarte con todas nuestras fuerzas, con un amor ardiente con todas nuestras fuerzas, con un amor ardiente y fiel como lo tuvo ella, sin anteponer nada a tu amor. Otórganos también lo que ahora te pedimos a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

DÍA CUARTO: Jesús Crucificado

Para meditar unos minutos

A la sombra de la cruz todas las amarguras desaparecen.

Quisiera que pusiera los ojos de su alma en Jesús Crucificado. Allí encontrará no sólo alivio en el dolor, sino que también aprenderá a sufrir en silencio, sin murmurar ni interior ni exteriormente.

Por medio de los sufrimientos me he de asemejar a Jesús Crucificado. He aquí mi único ideal.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

ORACIÓN: Señor Jesús, que por obediencia a la voluntad del Padre y por amor nuestro aceptaste el tormento de la cruz, por intercesión de Santa Teresa de Los Andes, concédenos asumir el sufrimiento que la vida y el esfuerzo por mejorar la situación de nuestros hermanos nos deparen. Por los dolores de tu Pasión, danos lo que con fe te pedimos, si es tu voluntad. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

DÍA QUINTO: Eucaristía

Para meditar unos minutos

Dios se hizo alimento de sus criaturas. ¿Has profundizado alguna vez en esta locura de amor? Después de alimentarse con esa carne divina, ¿Qué desfallecimiento puede sentir nuestra alma en el camino del deber?

La comunión es un cielo en la tierra... Después de comulgar lo tenemos todo, porque tenemos a Dios, que es nuestro cielo en el destierro.

Comulguemos lo más a menudo posible para amarlo más. Quien se acerca al fuego se calienta.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

ORACIÓN: Padre, que mediante la frecuente comunión y la asidua meditación del misterio pascual llevaste a tu sierva Teresa de Los Andes a una amorosa intimidad con Jesús, concédenos que la comunión nos enfervorice y fortalezca como a ella, para servirte cada vez más fieles a Ti y a nuestros hermanos. Otórganos también, por su intercesión, lo que ahora te pedimos. Por Jesucristo nuestro señor. Amén.

DÍA SEXTO: Devoción a María

Para meditar unos minutos

Mi espejo a de ser María. Puesto que soy su hija, debo parecerme a Ella y así me pareceré a Jesús.

Habla a la Sma. Virgen de corazón a corazón cuando te sientas solo, mírala y verás que sonriendo te dice: “Tu madre jamás te deja solo”. Cuando, triste y desolado, no halles con quien desahogarte, corre a su presencia y la mirada llorosa de tu Madre que te diga “no hay dolor semejante a mi dolor”, te confortará, poniendo en tu alma la gota de consuelo que cae de su dolorido corazón.

Le aseguro que llena el alma de felicidad esa devoción del Rosario a la Sma. Virgen.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

ORACIÓN: Padre celestial, que has querido que la virgen María fuera madre de tu Hijo y nuestra: concédenos que como Santa Teresa de Los Andes, le profesemos una tierra y confiada devoción que nos lleve a imitarla, convirtiendo nuestra vida en un sí continuado a tus planes sobre nosotros. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DÍA SÉPTIMO: Caridad Fraterna

Para meditar unos minutos

¡Cuánto bien puedes hacer entre los tuyos si eres sacrificada, si no buscas tu comodidad sino el bien de los demás!

El amor a nuestros semejantes es la medida del amor a Dios. Me esmeraré en labrar la felicidad de los demás.

Ocupémonos del prójimo, de servirle aunque nos cause repugnancia hacerlo. De esa manera conseguiremos que el trono de nuestro corazón sea ocupado por su Dueño, por Dios nuestro creador.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

ORACIÓN: Señor Jesucristo que muriendo en la cruz nos diste la prueba del amor mas grande, concédenos por intercesión de Santa Teresa de Los Andes, la gracia de entregarnos al amor y servicio de nuestros hermanos generosa y desinteresadamente. Otórganos también lo que ahora te pedimos a Ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

DÍA OCTAVO: Pobreza, sacrificio

Para meditar unos minutos

Por Jesús he preferido ser pobre y trabajar… siendo pobre me pareceré mas a Aquel que no encontró donde reclinar su cabeza.

No teniendo nada, el corazón permanece puro, solo para Dios. Me siento feliz en medio de tanta pobreza, porque tengo a Dios y El solo me basta.

Es necesario que sólo Dios sepa que el cáliz que apuro es muy amargo.

Los sacrificios a que me someto no son sacrificios; el amor lo endulza y aligera todo.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

ORACIÓN: Señor que en tu vida terrena escogiste pasar pobreza y necesidad desde Belén al Calvario, concédenos por intercesión de Santa Teresa de Los Andes la gracia del desapego de lo inútil y superfluo y saber usar los bienes terrenos con corazón desprendido, para servirte con ellos sirviendo a los demás, particularmente a los más pobres. Concédenos también la gracia que solicitamos de Ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

DÍA NOVENO: Conformidad con la Voluntad de Dios.

Para meditar unos minutos

Seamos hostias de alabanzas a la Sma. Trinidad. ¿Cómo? Cumpliendo en cada instante la voluntad de Dios.

Para ser eternamente de Dios debo cumplir perfectamente su divina voluntad. Si El es mi Padre y conoce el presente, el pasado y el porvenir, ¿por qué no abandonarme a El con entera confianza?

Ofrecernos al Padre con amor para cumplir su adorable voluntad. He ahí el plan de santidad que concibo.

No sé qué daría por predicar al mundo entero el abandono ciego en manos de Dios.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

ORACIÓN: Jesús, Tú afirmaste que tu alimento era hacer la voluntad del Padre. Por intermedio de tu sierva Teresa de Los Andes, que vivió incondicionalmente rendida a tus planes y designios, concédenos la gracia de asumir todas las pruebas, enfermedades y sufrimientos, como expresión de tu voluntad santificadora, para poder así configurarnos contigo y llegar a encontrarte un día en tu Reino, realizándola plenamente y para siempre. Concédenos también, si es para tu mayor gloria, lo que ahora con fe te pedimos. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

 







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