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Una historia de fe, promesas y mucha oración

Fátima, bordando amor
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¡Quiero decirle a todo el mundo que voy a ser Abuela!


Por: María Teresa González Maciel | Fuente: Catholic.net



Llegó el regalo tan anhelado.

La oración de mi hija ante la Virgen de Fátima en sus 100 años de su aparición:

“Madre mía quiero hacer un trato contigo, “O me quitas las ganas de tener un hijo o me lo das”.

Después de cuatro años y medio de casada, con un gran sentido maternal y soñando desde niña ser madre.

La promesa incluía su nombre, en caso de ser niña. Como mujer de palabra, mi nieta llevará el hermoso nombre de Fátima.



Ante esta noticia, que llegará a término, a fines de junio, principios de julio, quiero decirle a todo el mundo voy a ser abuela. No me la creo

Me encuentro con una amiga y le transmito mi alegría, a lo que me responde pues a tejer. Ups, no es mi fuerte. Entonces decidí bordar un escrito para ti.

Pequeña mía, cuando conocí la noticia, lo primero que hice fue ir frente al Santísimo, le di las gracias por el regalo y aproveché para poner dentro de su corazón y el de María esta vida que crece día a día.

Y ya te imagino, te sueño, y te sigo, te veo con tus padres, bañada de amor, de tanto cariño. Y oigo tus pasos y escucho tu risa, y colmo tu cara de muchas caricias, de besos y abrazos, de todo mi amor.

Pequeña, chiquita, ternura infinita que Dios nos regala como una caricia.
Mi oración inicia y termina pidiendo, después de agradecer.



Que vivas el sueño que Dios ha soñado, que sigan tus pasos al que te ha formado, al que te ha soñado, a quien te sostiene, a quien más te ama, quien reirá contigo, y ampliara tus alas para abrir tu vuelo hacia metas altas y te sostendrá en las horas arduas.

Mi niña preciosa ya escuchas y percibes el estado de animo de tu madre santa, su gozo, su llanto, los días que pasan…… Y también la voz de tu amado padre, que gozoso se acerca a decir palabras, a planear la forma de forjar tu carácter, de jugar contigo, de ensanchar su alma, de sentir tus manos estrechar las suyas, de apretar los lazos que une sus almas.

Y que decirte de tus abuelos, bisabuelos y tus tíos que esperan escuchar tus pasos, ver tu nuevo gesto, atesorar momentos bellos de tocar tu cara, gozar tu sonrisa y colmar de abrazos ese rostro bello.

Mi amada Fátima.. Te esperamos con todo el anhelo
Tu abuela María Teresa  

 



Artículo patrocinado.

Gracias a nuestra bienhechora Beatriz Acosta Aguayo por su donativo, que hizo posible la publicación de este artículo.

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