Encontrando el camino del amor
Por: María Teresa González Maciel | Fuente: Catholic.net

Todo ser viviente en el planeta tierra viene del amor de Dios.
La vida inicia en el pensamiento del Creador, que amando crea, y creando manifiesta su amor eterno.
La vida matrimonial puede ser la más hermosa aventura. Una búsqueda continua de ese amor prístino, es decir ese amor primero, puro, original que es el Amor de Dios.
Algunos matrimonios no siguen la senda adecuada, se alejan de la fuente del amor. De pronto se dan cuenta que están en un lugar no deseado, que se ha filtrado el hastío, dolor, desgana, indiferencia, infidelidad, cansancio, queja. En esos momentos parece que no hay nada que hacer. Llegaron a un desierto con serpientes, escorpiones, tormentas de arena, calor y frío extremo, desolación, sequía, desesperación, silencios, lejanía, soledad, reclamos, indiferencia, desunión, falta de sinceridad. En la pareja existe una sed que no encuentra la forma de ser aliviada, un calor que asfixia y no permite que aflore lo mejor de cada uno de ellos.
Otros matrimonios se empeñan en no hacer su camino a su estilo. Ellos deciden invitar a Jesús como guía y Maestro. Estos matrimonios gozan de confianza, complicidad, solidez ya que se alimentan del Manantial del Amor. Demostrando que todo es posible con la gracia de Dios. Saben que hay una ruta acompañada por el Maestro que les indica algunos artículos necesarias para recorrerlo con éxito a pesar de las tormentas o dificultades.
1. Botas adecuadas. Son las más importantes, Dios y una voluntad firme de seguir. No dejarse guiar sólo por los sentimientos. El camino será largo y se está obligado a enfrentar la lluvia, las piedras, el terreno escabroso.
2. Mochila. Incluir en ella un botiquín para suavizar, perdonar, comprender, sanar las heridas y raspones producto de la convivencia diaria.
3. Ropa adecuada. Según los tiempos, de frío, viento, calor, lluvia. Tener la capacidad de no tomar las cosas como algo personal. Intentar comprender el por qué el otro tuvo esa reacción agresiva, impaciente. ¿Estará cansado, desvelado, estresado, triste?
4. Impermeable y paraguas. Para las épocas de lluvia. Buscar cuidar el amor que le profesamos al esposo (a). Valorar y custodiar ese amor predilecto, no exponerlo a situaciones de riesgo. Actividades, terceras personas, entretenimientos individuales que distraigan a la pareja de su camino.
6. Bastón es importante como punto de apoyo. Aquí es fundamental la fe en Jesucristo, que sostiene que da seguridad en los tramos tortuosos sobretodo en las bajadas. Recordando que el camino es largo.
7. Teléfono celular Importante para comunicarse. Buscar tiempos para que siempre se mantenga el diálogo, la cercanía entre los dos. Y también apagarlo para permitir silencios sonoros en los que se manifieste sin palabras el amor con un abrazo, una mirada.
8. Linterna. Para enfocarse en lo positivo de la persona amada, en los momentos agradables que se han vivido a lo largo del camino.
9. Credencial de identificación personal. Para no olvidar la gran dignidad mutua. El ser no solo creatura sino hijo de Dios. Buscar ver siempre a Jesús en la persona amada. Agradecer el regalo de tenerlo como persona única irrepetible que comparte toda su vida, su riqueza interior, en forma exclusiva.
10. Despertador. Que los alerte para hacer pequeñas valoraciones diarias, semanales, mensuales, renovación anual. Diagnosticar preguntandose ¿Cómo se va realizando la jornada?, ¿Cómo marcha el proyecto de vida?, para ir dando soluciones adecuadas en las áreas que se requiere.
11. Dinero o tarjeta de crédito. Esto es muy importante ya que se refiere a los ahorros, depósitos que se hace en la relación. Esta riqueza almacenada esta hecha de sonrisas, agradecimientos mutuos, piropos, detalles, ternura, comprensión, apoyo, convivencia, descansos y esparcimientos compartidos. Cuando esta cuenta bancaria esta nutrida puede sacar de apuros en los momentos complicados del camino.
12. Sombrero y protector solar. El matrimonio es muy delicado es necesario blindarlo, cuidarlo preguntar al amado qué es lo que le gusta, lo que disfruta y Procurar agradarlo.
Es de gran ayuda hacer un alto en el camino. Mirar alrededor y echar mano de estos accesorios que están al alcance de todos. Con la decisión de seguir en el camino que un día se eligió con mucha ilusión.
Evocar el día, la mañana, la tarde, la noche en que decidieron venderlo todo para adquirir esa piedra preciosa, única, que vislumbraron en la persona amada, tomarse de nuevo de la mano con la determinación de llegar amando a la meta, que es el AMOR















