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Mito 39

En el año 1930, Pio XI condenó a las escuelas públicas.
El secularismo que se da en cierto tipo de educación laica, quiere desaparecer a la religión de todo salón de clases.


Por: Catholic,net | Fuente: Catholic.net



Refutación y Argumentos Católicos

He de confesar que no he encontrado ningún dato histórico serio que corrobore esta afirmación.

Desde el punto de vista de la personalidad de Pío XI, la afirmación no sólo carece de sentido, sino que se presenta contradictoria. Sería muy extraño que un papa que fuera profesor en el seminario de Padua de 1888 a 1911, colaborador y director de la biblioteca Ambrosiana de Mián, experto paleógrafo, Prefecto de la Biblioteca Vaticana, bien dotado para las lenguas –fue visitador apostólico en Polonia y rehusó salir de Varsovia el año 1920 ante una amenaza de ataque bolchevique- condenara las escuelas públicas.

El lema que adoptó como papa fue: “la paz de Cristo en el reino de Cristo” para significar que la Iglesia y la cristiandad habían de ser operantes en la sociedad y no aisladas de ella. Con la encíclica “Ubi Arcano” de 1922 inauguró la Acción católica para establecer el trabajo entre laicos y jerarquía. Instituyó la fiesta de Cristo rey para hacer frente al secularismo, y fomentar la fe y la vida sobrenatural.
Para seguir afrontanto el mismo problema del secularismo publicó el 31 de diciembre de 1929 la encíclica “Divini illius Magistri”: no se condenan las escuelas públicas lo que se condena es el secularismo que una determinada educación laica pretende inocular en las escuelas.

El Papa siguió contrarrestando el secularismo con la “Casti Connubii”, donde define el matrimonio cristiano y condena la anticoncepción.
Con la Quadragesimo anno del 15 de mayo de 1931 reafirma la doctrina social de León XIII.

Su más importante éxito diplomático lo constituyeron los pactos de Letrán (11 de febrero de 1929), gracias a los cuales se fundó el Estado Vaticano independiente y neutral. La Santa Sede reconocía el reino de itlaia con Roma como capital. El estado italiano indemnizó a la Iglesia con la pérdida de los estados pontificios y aceptó al catolicismo como religión oficial. Sin embargo, no ha de desuicarse que el Papa se mostró hostil al fascismo en 1931 cuando Mussolini disolvió en 1931 los movimientos juveniles católicos, pero sobre todo en 1938, cando el fascismo asumió las mismas teorías raciales de Hitler.


En los años 1933-1936 dirigió al nazismo 34 notas de protesta a causa de la situación de opresión en que se veía la Iglesia, hasta que el 14 de marzo de 1937 se llegó a la ruptura definitiva con la encíclica “Mit brennender Sorge”, que denunciaba las continuas violaciones del concordato del 20 de julio de 1933 y declaraba al nazismo como esencialmente anticristiano.

El Papa protestó contra la persecución anticatólica en México: en abril de 1937 con la encíclica “Nos es muy conocida” exhortó a los católicos a organizarse pacíficamente y a promover la Acción Católica.

Pío XI logró que se calmaran las tensiones surgidas a raíz del debate sobre el modernismo: rehabilitó a algunos de sus exponentes que se veían marginados; se propuso promover la ciencia y la investigación, modernizó la Biblioteca Vaticana, en 1925 fundó el Instituto Pontificio de Arqueología Cristiana, transfirió a Castel Gandolfo el Observatorio Vaticano. Reformó la fomración del Clero. En 1936 fundó la Pontificia Academia de las Ciencias, admitiendo entre sus miembros a ilustres científicos de varias partes del mundo. En 1931 instaló una estación de radio en la ciudad del Vaticano. Fue el primer Papa que empleó el radio para fines pastorales.


 

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