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¿Sabías que la primera «feminista» de América era una monja?
Sor Juana Inés de la Cruz es una de las escritoras mexicana más importante de la literatura.


Por: Maria Paola Daud | Fuente: Aleteia



Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, más conocida como sor Juana Inés de la Cruz, es considerada la primera feminista de América. Mexicana hija ilegítima de una criolla Isabel Ramírez de Santillana y de un noble Pedro Manuel de Asbaje y Vargas Machuca.

Creció con su madre y su abuelo que tenía una vasta biblioteca, donde se aficionó a los libros desde los tres años ya sabía leer y escribir, y leía sobre todo de teología, textos griegos y romanos clásicos. Escribió una loa eucarística a los ocho años.

Le gustaba mucho la metafísica, sabía el idioma azteca, latín y griego. Con una gran memoria y capacidad mnemónica, llegó a la adolescencia con enormes conocimientos de literatura y filosofía, aspecto que se consideraba muy llamativo en su época, sobre todo para una mujer.

Para adquirir más conocimiento, quería ir a la universidad, pero esta era exclusiva de los hombres. Por ello quiso hasta travestirse para poder estudiar. Su madre se opuso rotundamente. Como respuesta a esto, cuando no alcanzaba un objetivo de estudio, Juan Inés se cortaba un mechón de su hermosa cabellera.

Su brillante inteligencia llamó la atención de la virreina Marquesa de Mancera que la hizo su dama de honor permitiéndole usar la extensa biblioteca del virreinato.



A los 18 años ingresó a la orden de las Carmelitas, pero no resistió la rigidez, optando por la orden de las Jerónimas. Allí fue administradora del convento y se dedicó a escribir poesías y comedias, y también a la música.

Respuesta a una crítica
Entre 1691 se vio involucrada en una disputa teológica a raíz de una crítica privada que realizó sobre un sermón del predicador António Vieira. Fue publicada por el obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz, bajo el título de Carta atenagórica. Él la prologó con el seudónimo de Sor Filotea, recomendando a Sor Juana que dejara de dedicarse a las «humanas letras» y se dedicase en cambio a las divinas.

Esto provocó la reacción de la poetisa a través del escrito “Respuesta a Sor Filotea de la Cruz”, donde hace una clara expresión de sus convicciones del derecho de las mujeres a expresarse con toda libertad. Esto generó consecuencias negativas, pues posteriormente debió renunciar a su biblioteca, integrada por aproximadamente 4.000 volúmenes.

Educación de la mujer
Sus obras iban de lo profano a lo religioso, escribe versos que para la época, y más para una monja, iban al límite de lo «escandaloso»: conjugaba la teología y el racionalismo, fe y razón canalizándolos en un solo pensamiento.

Defendió hasta sus últimos días la paridad de los sexos, se puede ver claramente en su obra “Redondillas”. Y criticó explícitamente el sexismo en “Hombres necios”. «Respuesta a Sor Filotea de la Cruz» es una clara defensa de los derechos de la educación en la mujer, de la posibilidad de ser mujer y también intelectual o erudita.



Sor Juana murió a causa de una epidemia el 17 de abril de 1695. Se convirtió sobre todo en el siglo XX en una de las escritoras mexicanas más importante de la literatura, gracias a autores de habla hispana de la generación del ‘27. Con el advenimiento del feminismo su fama póstuma creció considerablemente hasta ser considerada la primera feminista del Nuevo Mundo.







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