Cristo en la Ciudad - Mitad del año, todo el corazón
Por: Rafael Moya | Fuente: Catholic.Net

El año no ha terminado…
pero el alma ya carga el peso de seis meses.
Hay metas que se cumplieron.
Otras se cayeron por el camino.
Hubo promesas. Hubo pausas. Hubo silencios.
Y también milagros que llegaron sin ser pedidos.
Mañana cierra la primera parte del año.
Y Cristo no hace balances de productividad.
Él mira otra cosa:
cuánto amor pusiste en lo que hiciste.
cuánto te dolió caer y aún así te levantaste.
cuánto de tu corazón sigue creyendo… aunque no todo haya salido bien.
Es tiempo de hacer un alto.
No para castigarte ni para correr.
Sino para orar con palabras del Salmo:
“Que Dios te conceda los deseos de tu corazón… y cumpla todos tus planes.” (Salmo 20,4)
No lo dice como un deseo vacío.
Lo dice como promesa para el que camina con fe.
Porque Dios no mide tu año por resultados…
sino por la esperanza que aún te queda para seguir caminando.

















