"Cuando todo tiembla... Él no se va"
Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

Ventanales rotos. Sirenas. Noticias que asustan. Corazones agrietados.
Jesús no prometió una ciudad sin tribulación.
Prometió no dejarnos solos cuando llegue.
“Habrá entonces una gran tribulación, como no la hubo desde el principio del mundo hasta ahora…” (Mt 24,21)
Y sí…
Hoy hay guerras sin nombre.
Pobrezas que no salen en la tele.
Soledades que no se ven desde el cielo de los drones.
Pero el Evangelio no es terror ni castigo.
Es advertencia que prepara.
Es luz de emergencia.
Es Jesús diciendo: no se duerman con la rutina ni se rindan con la desesperanza.
La gran tribulación no es el fin.
Es el aviso.
El despertar.
El momento de elegir:
¿te escondes o te entregas?
¿te enfrías… o te mantienes fiel?
Porque incluso en los días más oscuros,
Dios sigue recortando el tiempo por amor a los suyos.
Y si el mundo cae… que no caiga tu fe.
Y si tiemblan los muros… que tu esperanza siga en pie.


















