25 de diciembre del 2025 - Navidad
Volver a la Casa del Padre
Por: Llucià Pou Sabaté | Fuente: Catholic.Net

La humanidad vive como huérfana. Ha olvidado que es hija de Dios. No conoce a su Padre. No sabe qué hace en el mundo. Vive desmemoriada de su origen y su destino.
Pero es Navidad, y Dios Padre nos envía a su Hijo para iluminar las tinieblas del mundo, para abrir los ojos de nuestro corazón y recordarnos quiénes somos: hijos amados, esperados, acogidos. (Re-cordar significa vivir en el corazón, intuir de donde venimos, ese paraíso perdido del que partimos para este aprendizaje, la vida en este mundo, y volver a la casa del Padre). Hay una lucecita en nuestro corazón que se aviva a la luz del pesebre de Belén, puerta abierta de la Casa del Padre. El Niño que llora en el pesebre es la Palabra eterna que nos dice: "Vuelve a casa. Te estoy esperando. Eres mi hijo".
La preparación del Adviento ha sido como el viaje de regreso de ese soldado: un camino de conversión, de reconocimiento de nuestra necesidad, de apertura del corazón. Y ahora, en Navidad, llegamos al umbral. El Padre nos espera con los brazos abiertos.
¡Feliz Navidad! Bienvenidos a casa.

















