Cristo en el corazón
Cuando comparto
Por: Rafael Moya | Fuente: Catholic.net

Hay personas que piensan que compartir significa dar únicamente aquello que sobra.
Jesús enseñó algo distinto.
La viuda del Evangelio ofreció dos pequeñas monedas y, sin embargo, entregó mucho más que quienes dieron grandes cantidades.
Compartir también significa regalar tiempo.
Escuchar.
Acompañar.
Consolar.
Hay riquezas que no caben en una cartera.
Pero transforman la vida de quienes las reciben.
El amor nunca empobrece a quien lo entrega.
Al contrario.
Siempre multiplica el corazón.
Lo que se comparte con amor nunca se pierde.
Oración a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo
Señor Jesús, que por amor derramaste tu Preciosísima Sangre para la redención del mundo, te adoramos y te damos gracias por el inmenso don de tu misericordia.
Purifica nuestro corazón, fortalece nuestra fe, renueva nuestra esperanza y haz que vivamos siempre unidos a Ti. Que tu Sangre preciosa nos proteja del mal, nos conceda la gracia de la conversión y nos impulse a ser testigos fieles de tu Evangelio. Te ofrecemos nuestras alegrías, trabajos y sufrimientos, para que, unidos a tu sacrificio, den fruto de santidad y amor.
María, Madre de la Iglesia, acompáñanos en nuestro camino hacia Cristo.
Amén.

















