San Mateo 18, 21-35. Domingo XXIV de Tiempo Ordinario
Cuando hacemos espacio en nuestra vida, también abrimos un lugar para que Dios se haga presente.
Cuando el dolor no apagó el amorHay días en los que uno solo quiere desaparecer un rato. Apagar el teléfono. Cerrar la puerta.
"Yo soy el Buen Pastor"El Evangelio de Juan es de esos textos que, si los lees rápido, te pierdes la mitad del mensaje.
IV Domingo de AdvientoLa fe de San José nos ayuda a participar en el misterio de Emanuel, "Dios con nosotros".
Adviento La confianza de san José en Dios es modelo para nosotros... (como reacciona ante la "duda")
Viernes de la 2ª semana de AdvientoJesús es nuestro salvador, que nos toca una música divina... que hemos de aprender a bailar.
Ora con la misma intensidad, con la que te preocupas. La preocupación nace rápido: apenas algo nos inquieta, la mente corre, imagina escenarios, agranda sombras.
Adviento, primera semana.: El Señor llama a nuestra puerta. El milagro del centurión proclama la universalidad de la salvación: "Vendrán muchos de oriente y occidente al reino de los cielos".
Sábado de la 34ª semana de Tiempo Ordinario (impar)El Señor nos pide vigilancia: "Estad siempre despiertos, para escapar de todo lo que está por venir". Ya a las puertas del Adviento, clamamos: "¡ven, Señor Jesús!"
Viernes de la 34ª semana de Tiempo Ordinario (impar)Jesús, Rey, anuncia su venida al final de los tiempos: Cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios"
Jueves de la 34ª semana de Tiempo Ordinario (impar)El final del mundo no es algo malo sino una boda con el Cordero, Jesús, en el mundo pleno y verdadero, el cielo, la Jerusalén celestial.
Martes de la 34ª semana de Tiempo Ordinario (impar)Dios suscitará un reino que nunca será destruido, sino que acabará con todos los demás reinos. No quedará piedra sobre piedra de lo viejo.














